Creo que ya todos sabemos que el fútbol no siempre premia a los buenos equipos; a los que atacan, que aunque no lo hagan para las gradas, sino por seguir un estilo, no siempre son recompensados con la gloria.
        Es más, únicamente quedan en la memoria de algún hincha y de gente de su propio entorno, pero nada más lejos. ¿Alguien se acuerda de aquel gran Villareal que llegó a semifinales de la Champions en 2006? Es posible, porque ahora es un equipo al alza y crecerá pero ¿quién se acuerda del Steaua de Bucarest? Equipo rumano que llegó a semifinales de la UEFA el mismo año que gano el Sevilla su primera UEFA. ¿Quién? 
        Apuesto a que nadie. Es más, habrá quien ni tan siquiera sepa quienes son pero, en su momento, hicieron una gran gesta para el poco nombre y presupuesto que debían tener en el equipo. 

        En la Eurocopa 2008 ya ha habido algunas selecciones que, sin merecerlo, se han ido a su casa con el mínimo consuelo de haber pasado las eliminatorias previas, para llegar a la antesala de un espectáculo al que nadie les había invitado. Y aún así han tenido que luchar contra todo.
        Turquía le ganó la partida al fútbol tacaño de la República Checa, que no merecía otra cosa que irse a su casa antes de tiempo, porque ante Suiza ya merecieron perder y entonces, ganaron. Es lo que tiene el oficio y los jugadores más experimentados de Chequia hicieron gala de ese oficio y se sobrepusieron. 
       Pero cuando tocaron equipos que estaban verdaderamente a su altura se difuminaron; perdieron ante Portugal porque tiene más músculo, más técnica, más ataque. En general más equipo que Chequia, que sin Rosicky no se han parecido en nada a aquéllos checos que llegaron a semifinales de la Eurocopa de Portugal del 2004.
        Turquía les ganó por coraje pero si algo queda claro, es que las selecciones se parecen a los equipos de sus ligas, mayormente. Turquía, se ha parecido al Fenerbache en la Champions; puro coraje y derroche de entrega hasta el último minuto y eso suele quedar recompensado por los resultados. Y el milagro ocurrió. 

        A Italia para pasar de ronda no le hace falta esa clase, ni talento. Italia es el anti fútbol. Sí, pero ¿quién es el osado que hubiera dicho que no estaría en cuartos? El pase a la siguiente ronda lo ganó con la parada Buffon al penalti de Mutu.
        En ese momento Italia sumaba su primer punto, pero mentalmente ya estaba en la siguiente ronda (y Rumanía esperaba algún regalo del cielo para pasar). Y después, ante Francia un 0-2 que bien pudo ser un 0-5, si no se hubieran puesto a chutar contra las vallas publicitarias y algún que otro palo. 

       España lo tiene crudo, si piensa que solo con el “tiqui- taca” les ganarán, que nadie lo tenga tan claro. Italia estará en semifinales. 

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