El Dínamo regresa y…
El Dínamo de Kiev está intentando volver por sus fueros, cuando allá por 1975, ganara una Recopa de Europa y en 1986 otra, además de asombrar a propios y ajenos en la Champions League de 1996, después de aquello, las grandes citas europeas se le atragantaban además de ver como en los últimos años le ha surgido un competidor e su Liga a base de petrodólares, el Shakhtar Donetsk.
En la Liga de Campeones, tenían un grupo realmente duro y muchos daban a este equipo como último y con unas posibilidades muy por debajo, pero a través de aprovechar sus mínimas oportunidades de gol en cada partido, han sabido sacar el máximo rendimiento a sus pocos goles a favor, -4-, y han recibido los mismos -4-.
En la Copa Uefa, ha jugado dos eliminatorias muy duras, una ante el Valencia, que sacaba un empate de Kíev y en Valencia el joven delantero Artem Kravets hacia un par de diabluras y dejaba sellado el pase para la siguiente ronda, en la que el rival sería otro equipo ucraniano, el Metalist Kharkiv.
En Kíev el Dínamo se hizo fuerte y el rival cayó por un mínimo 1-0 y que en Kharkiv, perdia 3-2, dejando una mala imagen pero el pase a cuartos de final, en el que se encontrarán al PSG francés, a partir de ahora empieza la verdadera lucha del Dínamo.
… el Shakhtar sale a escena
Como el Dínamo de Kiev, el Shakhtar viene de jugar la fase de grupos de la Liga de Campeones y aunque en su grupo estaba el FC Barcelona, la lucha fue contra el Sporting de Lisboa, ya que ninguno de los dos equipos había superado nunca antes esa fase. El Sporting ganó los dos partidos por un pírrico -0-1 y 1-0- y dejaron Donetsk sin miel, aunque tiene el prestigio de ser el ÚNICO equipo que ha conseguido batir al Barcelona en su estadio, jugando en Europa.
Después de eso, tuvo que lidiar en la Uefa contra el Tottenham Hotspur, al que venció en Donetsk por -2-0- y sufrió en Londres -1-0-, pero accedió quitando un duro rival por llegar a la final. Después de esto, tuvo que lidiar contra el CSKA de Moscú contra el que sacó idénticos resultados que contra el Tottenham, pero jugando la ida en Moscú y la vuelta en Donetsk, dónde dio un recital, ante un equipo que también peleaba por ir a la final.
Ahora se enfrentarán contra el Olympique de Marsella. Se avecinan dos grandes partidos franco-ucranianos que prometen ser apasionantes para el espectador neutro y con el sueño de ver una final totalmente inédita y ucraniana en Estambul.

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