En los últimos días Joshep Blatter, el presidente de la FIFA, ha reconocido que sabía que Joao Havelange, ex-presidente y presidente honorífico de tal institución y Ricardo Teixeira ex-presidente de la Confederación Brasileña fueron sobornados.

Otra de las últimas acusaciones de Blatter, es la posible compra del Mundial de Alemania del 2006, alegando que alguien se retiró de la votación, aunque ha matizado sus acusaciones.

A pesar de estas acusaciones, me pregunto por las extrañas elecciones de los Mundiales del 2018 en Rusia y del 2022 en Qatar.

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